La pérdida de músculo no es un detalle del envejecimiento: es una señal de que el cuerpo está perdiendo capacidad de vivir.
La imagen muestra algo que muchas personas notan tarde:
la piel se vuelve más fina, más floja y menos firme pero lo importante no es la piel, sino lo que hay debajo.
Cuando el mĂşsculo disminuye, el problema no es solo estĂ©tico ni de fuerza: es que estás perdiendo tejido metabĂłlicamente activo, el que regula tu azĂşcar, tu energĂa, tu inflamaciĂłn y tu capacidad de recuperarte.