Dolor inexplicable en el brazo, la mandíbula o el cuello.
A veces se confunde con dolor muscular, pero puede ser señal de un problema circulatorio.
Hipertensión o azúcar en angre mal controlada
La hipertensión arterial o la diabetes mal controlada aumentan significativamente el riesgo de sufrir un derrame cerebral.
Incluso sin síntomas, es una señal de alerta silenciosa.