Por el contrario, algunos gatos son tan devotos que les cuesta vivir sin nosotros. Estos gatos posesivos, incluso un poco enamorados, solo tienen ojos para su dueño, colmándolo de afecto. “Esto se considera patológico cuando el gato muestra signos de angustia en ausencia de su dueño (pérdida de apetito, eliminación inapropiada, lamido excesivo hasta el punto de arrancarse el pelo de la barriga o las patas…). Pero esto puede tratarse muy eficazmente con la ayuda de un veterinario especialista en comportamiento”, explica el experto.
Entre estos dos extremos, la mayoría de los gatos, afortunadamente, establecen una relación normal con su dueño. Son apegados y lo demuestran a diario a su manera… Desde suaves cabezazos hasta miradas seductoras, todos expresan discretamente su afecto a quienes están dispuestos a prestarles atención. “Pero a diferencia de los perros, los gatos tienen poca o ninguna capacidad de reconciliación después de una discusión”, advierte Claude Béata. “Esto significa que el vínculo entre él y su dueño es bastante frágil. ¡No es seguro que regrese si está herido!” Así que, cuide bien de su gato. El amor de este sensible felino es un regalo precioso que hay que ganarse.
Señales que demuestran que tu gato te quiere:
Te mordisquea y ronronea mientras lo acaricias un rato, porque su cariño es abrumador.
Te da un cabezazo para marcarte con su olor.
Te masajea la barriga como si estuviera amamantando.
Se acuesta sobre ti o contra ti porque busca tu compañía.
Ronronea con la boca cerrada como señal de confianza.
Juega, se acuesta boca arriba… a tu lado porque se siente completamente seguro contigo.
Te mira, parpadeando como señal de completa relajación.
continúa en la página siguiente