3. Accidentes cerebrovasculares y problemas circulatorios
Los accidentes cerebrovasculares ocurren cuando se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro o se rompe un vaso sanguíneo. A menudo no son mortales, pero pueden dejar consecuencias graves: pérdida del habla, la movilidad, la memoria o la independencia.
Si has llegado a la vejez sin sufrir accidentes cerebrovasculares ni bloqueos circulatorios importantes, significa que tu sistema vascular aún está fuerte. Tus arterias pueden expandirse, contraerse y transportar oxígeno a todo el cuerpo.
Una buena circulación es una de las claves más importantes para una vejez activa, con una mente clara y un cuerpo funcional