El corazón es el motor de todo el cuerpo. Cuando falla, el resto de los órganos comienzan a deteriorarse. La mayoría de las enfermedades cardíacas no aparecen de la noche a la mañana: se desarrollan durante décadas debido a la hipertensión arterial, el endurecimiento de las arterias y la mala circulación.
Si usted ha llegado a los 60 años o más sin sufrir ataques cardíacos, arritmias graves o problemas coronarios, significa que sus arterias aún son flexibles, su sangre circula bien y su corazón no está sobrecargado.
Un corazón sano también protege la memoria, la energía y el estado de ánimo. Cuando el corazón funciona bien, todo el cuerpo envejece más lentamente.
2. Diabetes
La diabetes no solo eleva el nivel de azúcar en la sangre. También daña los vasos sanguíneos, los nervios, los riñones, los ojos y el cerebro. Acelera el envejecimiento desde dentro.
Si has llegado a esta edad sin diabetes, tu metabolismo sigue siendo eficiente. Tu cuerpo aún puede regular la energía, reparar tejidos y mantener la inflamación bajo control.
Esto significa una mejor circulación, menor deterioro neurológico, menos daño renal y mayor claridad mental a medida que envejecemos.