Leo y Capricornio: fuego y hielo… o casi.
A Leo le encanta ser admirado, alentado y valorado. Da mucho y necesita reconocimiento.
Capricornio, discreto y reservado, rara vez expresa sus emociones. Muy práctico, es comprometido pero sin grandes declaraciones.
El riesgo: un Leo que se siente ignorado, un Capricornio abrumado y una envidia silenciosa que echa raíces. Dos líderes… pero con estilos de gobierno muy diferentes.