No siempre es evidente.
No siempre hay una confesión.
Y muchas veces, ni siquiera él mismo entiende del todo lo que está pasando.
Pero cuando un hombre casado empieza a sentirse atraído por otra mujer, su comportamiento cambia… aunque intente disimularlo.
No se trata de señales exageradas, sino de pequeños detalles que, juntos, cuentan una historia.